Bitácoras
El sábado 4 de julio, a eso de las 10 de la mañana, arrancamos en dirección a Lourdes Jose, Ruben, Fernando y Yo. El objeto de nuestro viaje era el de conocer de primera mano alguno de los escenarios más celebres del ciclismo, como es el caso del col de Soulor o, sobre todo, el del Tourmalet, participando en la marcha Hubert Arbes. Tras un viaje ameno llegamos a Lourdes con el margen suficiente para realizar las inscripciones y darnos una vuelta por la ciudad, visitando las tiendas de souvenirs, el santuario y la cueva santa.
Pasaba de las 8 de la mañana cuando salimos del polideportivo de Lourdes. El cielo estaba completamente despejado y la temperatura era excelente a esa hora, presagiando el día de calor que nos esperaba. Los 5 primeros kilómetros fueron neutralizados. Atravesamos Lourdes bajo la mirada extrañada de los pocos transeúntes que a esas horas caminaban por las aceras de la ciudad, y, ya a las afueras, comienza la marcha de verdad.
Después de dos días de viaje, el viernes llegamos a Le Bourg d’Oisans, pequeña y agitada villa alpina desde donde arranca La Marmotte, la mítica marcha cicloturista inspiradora de nuestra Quebrantahuesos, que reúne todos los años a miles de ciclistas aficionados dispuestos a emular a “los grandes” por escenarios de leyenda: Glandón, Galibier, Alpe d’Huez...
El pasado viernes 15 de junio nos presentamos Carlos y Javi en Bagneres de Bigorre, en los Pirineos franceses, con la intención de participar al día siguiente en La Pyrénéenne, una marcha cicloturista, allí dicen más acertadamente ciclodeportiva, altamente recomendable, muy bien organizada y con un recorrido “chapeau&rd
En marzo de 2003, Carlos Cuenca, componente del Club Ciclista Montecerrao-Siglo XXI, se embarcó en la aventura de un viaje por la Patagonia con la única compañía de su bicicleta de montaña y sus alforjas. El relato de este viaje lo publicó posteriormente en la revista Asturias Aventura, y es lo que podéis leer a continuación. Todas las fotografías son propiedad suya.
