Cicloturismo
Ayer viernes fuimos Jose y yo hasta Ventana. Ufff, al final se me hizo un poco largo. Más fotos en el foro.

(Marce y Javi coronan el Puerto Ventana.)
Con la marcha al Puerto Ventana completamos el calendario de marchas sociales por esta temporada. De las 19 marchas previstas tan sólo fue suspendida la de Candás, a finales de enero, debido al temporal. (O el invierno ha sido más benigno o nos estamos curtiendo ante el mal tiempo). En cuanto a la participación de los socios, como media anda por debajo del 50%. Pero la temporada aún no ha finalizado, aún quedan marchas cicloturistas, carreras master y alguna salida que organicemos entre nosotros. ¡Esto no ha hecho más que empezar!
El sábado 4 de julio, a eso de las 10 de la mañana, arrancamos en dirección a Lourdes Jose, Ruben, Fernando y Yo. El objeto de nuestro viaje era el de conocer de primera mano alguno de los escenarios más celebres del ciclismo, como es el caso del col de Soulor o, sobre todo, el del Tourmalet, participando en la marcha Hubert Arbes. Tras un viaje ameno llegamos a Lourdes con el margen suficiente para realizar las inscripciones y darnos una vuelta por la ciudad, visitando las tiendas de souvenirs, el santuario y la cueva santa.
El sábado 4 de julio, Javier Blanco conoció la dureza alpina de la Marmotte y al día siguiente, Jose, Rubén, Fernando y Javi, corrieron la Hubert Arbes, ésta en los Pirineos. Los cinco integrantes de la Junta Directiva se emplearon a fondo para dejar bien alto el pabellón del club por tierras galas.
Hubert Arbes fue un ciclista francés, gregario del gran Bernard Hinault. Hoy da nombre, además, a una de las marchas más interesantes que discurre por el corazón de los Pirineos. El pasado 22 de junio tuvo lugar una nueva edición de esta marcha que va ganando adeptos año a año pero se mantiene ajena a los problemas de masificación de otras marchas. Muy bien organizada, con un recorrido impresionante y con una climatología espléndida, allí estuvimos un par de ciclistas del Siglo XXI.
Pasaba de las 8 de la mañana cuando salimos del polideportivo de Lourdes. El cielo estaba completamente despejado y la temperatura era excelente a esa hora, presagiando el día de calor que nos esperaba. Los 5 primeros kilómetros fueron neutralizados. Atravesamos Lourdes bajo la mirada extrañada de los pocos transeúntes que a esas horas caminaban por las aceras de la ciudad, y, ya a las afueras, comienza la marcha de verdad.
Más de seiscientos ciclistas se dieron cita el pasado domingo día 8 en la villa de Béjar para homenajear a la salmantina Dori Ruano y recorrer los 148 kilómetros de la X edición de la Lale Cubino. Gran organización y espectacular recorrido con final, para menos de la mitad de los participantes, en la estación de esquí de La Covatilla, a 1960 metros de altitud, donde el intenso frío, con aguanieve incluida, quiso recibir a los ciclistas.
No podíamos haber elegido mejor recorrido para poner punto y final a la primera parte del calendario de Marchas Sociales del club. Una etapa de alta montaña que culminó en el alto de La Cubilla, tras haber superado previamente el Cordal, en una mañana radiante que invitaba a guardar las prendas de abrigo por fin.
Después de dos días de viaje, el viernes llegamos a Le Bourg d’Oisans, pequeña y agitada villa alpina desde donde arranca La Marmotte, la mítica marcha cicloturista inspiradora de nuestra Quebrantahuesos, que reúne todos los años a miles de ciclistas aficionados dispuestos a emular a “los grandes” por escenarios de leyenda: Glandón, Galibier, Alpe d’Huez...
Carlos y Candi han estado el mismo día que se corría la Quebrantahuesos en Lourdes donde participaron en La Hubert Arbes, una marcha ciclodeportiva con dos recorridos distintos y en la que se sube, entre otros puertos, el renombrado Tourmalet.
